A TRAVÉS DE LA PERSONALIDAD

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A través de la personalidad

Incertidumbre y dolor y esperanza

El 24 de febrero de 2024 se cumple el segundo aniversario de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, pero esta guerra comenzó mucho antes de ese día. Dura ya 3.657 días. Hace 10 años los ucranianos apostamos por la libertad y la seguimos defendiendo.

El 20 de febrero de 2014 soldados rusos armados, aunque sin símbolos en sus uniformes, invadieron la península de Crimea. Ese mismo año, el régimen de putin se anexionó por la fuerza de las armas parte de las regiones de Donetsk y Lugansk, en el este de Ucrania. Los rusos no lo llamaron guerra. Pretendieron disimular su invasión argumentado que se trataba de un “conflicto civil” dentro de Ucrania.

El 24 de febrero de 2022 rusia lanzó una invasión a gran escala en todo el país. Fue entonces cuando todos los ucranianos se despertaron con el sonido de las explosiones y los mensajes de los familiares: «La guerra ha comenzado…», «¿Dónde estás?», «¿Cómo estás?». A partir de ese momento nadie tiene confianza en el futuro. Nadie sabe nunca si va a despertar mañana, y no importa en qué parte del país estés.

Cuando me preguntan: «¿Que tal ahí?», no hay una respuesta clara. Vivir bajo la ocupación rusa, por ejemplo, donde vive mi madre, conlleva poder ver solo noticias rusas, porque los medios ucranianos e internacionales están bloqueados allí. También, en muchas ocasiones, no tener cobertura para poder hablar con sus familiares y seres queridos.

La gente intenta vivir con normalidad. Compran comida, van a trabajar, se alegran si ese día no hay bombardeos… pero nadie deja de tener presente que ha dejado de ser libre. Moverse en Ucrania es una odisea. Un viaje que antes se hacía en 3 horas, ahora se ha convertido en una aventura de al menos una semana. Y para ello es necesario disponer de considerables recursos económicos y de una buena salud física para soportarlo todo.

Quien permanece en sus casas, si no han visto como las bombas las han destruido, siguen en ellas porque cuidan a sus familiares discapacitados y no pueden irse, porque no tienen adónde ir o en muchos casos, simplemente porque no quieren, porque esta es su tierra, este es su Hogar. Las personas que viven en ciudades destruidas viven sin agua corriente, gas ni electricidad. Los voluntarios les llevan comida, agua y poco más.

Ahora, cuando en Burgos veo familias felices, cuando los niños pueden estar con sus padres y caminar tranquilamente por el parque, siempre recuerdo a mi madre, a quien no veo desde hace 2 años. Recomiendo encarecidamente a todos que aprecien el precioso tiempo que pasan con sus seres queridos. Porque, como ha demostrado la triste realidad de mi país, esto puede desaparecer en un instante.

Aunque aquí vivimos a salvo, eso no significa que hayamos escapado de la guerra. Al leer noticias de Ucrania sufrimos, nos preocupamos por nuestros seres queridos y amigos. Somos conscientes de que, lamentablemente, los ataques siguen ocurriendo y de que la gente muere todos los días por culpa de rusia.

Mientras en la Plaza Mayor de la cuidad que nos acogió tan calurosamente siguen ondeando cinco banderas de un país reconocido como estado terrorista por el Parlamento Europeo (PACE), la OTAN, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y 8 países. No pierdo la esperanza de que las autoridades logren retirar las banderas del país terrorista.

Quizás las noticias sobre Ucrania ya se hayan convertido en algo común. Quizás mucha gente esté ya cansada de escuchar hablar de la guerra. Pero si una nación se rinde, la «paz rusa» llegará a otros países vecinos, como ha dicho más de una vez el gobierno de putin.

Pese a todo, diversos medios de comunicación siguen dando voz a los asesinos. putin ya ha demostrado que no se puede confiar en él y darle la oportunidad de hablar al mundo es darle la oportunidad de difundir propaganda y justificar el asesinato de cientos de miles de personas. Los familiares de los asesinados por rusia no quieren conocer sus excusas. Solo estar con sus seres queridos, pero esto ya no es posible.

Durante estos diez años, los ucranianos están resistiendo a los invasores rusos, luchan por la libertad, la justicia y la paz. Pero ¿a qué precio?

El pueblo ucraniano sigue demostrando valentía y heroísmo, combatiendo no sólo por su existencia, la preservación de su condición de Estado soberano y la supervivencia de los ciudadanos, sino también por la libertad del mundo democrático.

! SLAVA UKRAINI !

Burgos 26/02/2024

Diario de Burgos 25/02/2024

El articulo en Diario de Burgos de 25/02/2024